lunes, 18 de enero de 2010

Somos montañeros





El esquí de montaña es uno de los deportes mas bonitos que conozco y tengo la suerte de practicar.

Es la mejor manera de desplazarse por las montañas utilizando esquís y otros materiales propios del montañero. Una disciplina capaz de fusionar montañismo, alpinismo y esquí alpino. Para ello es fundamental el conocimiento de las diferentes calidades de la nieve y muchas técnicas mas que se van aprendiendo con la experiencia.

En realidad, es el deporte que mas practico en los últimos años en invierno o, mejor dicho, 6 meses al año.

Esto es en teoría y a grandes rasgos el esquí de montaña. Pero ¿qué es el esquí de montaña de competición?

Como os podréis imaginar, son carreras que se desarrollan dentro de un recorrido en la montaña donde se van superando tramos de diferente desnivel ascendente y descendente hasta llegar a la meta. El tiempo en este caso es lo primordial, el primero que llegue al final es el ganador.

En este punto hay que distinguir entonces entre dos maneras de entender el esquí de montaña; la disciplina como montañismo y la disciplina como competición.

La primera es la clásica y no menos bonita forma de disfrutar de la naturaleza sin prisa ni cronómetro y la segunda la competición pura y dura.

Creo que hay gente que es montañera, es decir, le gusta disfrutar de la montaña y también es competidor de esquí de montaña. Pero creo también, que hay un sector de gente que no es montañera y sin embargo le gustan las carreras de montaña, la competición, la adrenalina de las carreras, del crono, de las triscas a pulsaciones muy elevadas, etc.

Personalmente, no me incluyo en este segundo grupo, que corresponde a tipos con actitud competitiva en el terreno deportivo y que se esfuerzan al límite en un carrera.

Por el contrario, tengo que reconocer que me gustan las carreras a otro nivel pero eso si, mi mas sincero reconocimiento al trabajo que hacen los corredores.

Hay personas con unas aptitudes innatas que unidas a un espíritu ganador llegan a límites increíbles en el mundo del deporte, el caso de Kilian Jornet.

Me incluyo mas en el primer grupo pero sin llegar al limite ni echar espuma por la boca, ni mucho menos llegar al límite de mis fuerzas por ganar un puesto más o menos, no tengo tanto espíritu competitivo. Aquí entra en juego la actitud de cada uno y mejor dicho, los objetivos que quiera obtener cada cual.

Me explico: Las utilizo para estar en forma, conocer gente, lugares, para aprender a manejar los instrumentos y materiales de montaña de manera rápida y precisa, para aplicarlo después a la montaña cuando estoy libre del crono. Es decir, mi verdadero objetivo es ser buen montañero – esquiador y flipar con las montañas, el viento, la nieve y la naturaleza, compartir una jornada en el monte con amigos, etc.

Para dedicarse a la competición de manera profesional o amateur se necesita lo primero tiempo para entrenar y lo segundo conocimientos de técnicas de entrenamiento, porque sino no hay progresión.

El entrenamiento para carreras, en cualquier disciplina deportiva ha de ser muy especifico y en el esquí de montaña no ha de ser menos.

Por tanto, mis experiencias en carreras de esquí de montaña hasta ahora han sido todas ellas positivas, pero no quiero llegar a un punto en que me resulten molestas.

Por eso no voy a cambiar mi forma de participar en carreras de esquí de montaña ni voy a sentirme presionado por nadie a la hora de competir en ese nivel que yo mismo pretendo. Me lo paso muy bien así y seguiré aprendiendo de los montañeros experimentados libres del crono y de los atletas - carreristas contra el crono.

Una vez mas, tengo que reconocer que me encanta este deporte y tengo la suerte de contar con amigos que me enseñan cada día algo más.

Quiero ser montañero – esquiador pero voy a las carreras a “ oler ”.

Animo al equipo de SANANDER-EIGER a seguir con su espíritu luchador y mucha suerte en el futuro. Esto no ha sido copiado y pegado es cosecha propia.

Nos vemos en la próxima carrera.



miércoles, 13 de enero de 2010

De Courbet a Javier Arce




Desde la primer vez que se expuso en un Museo de Paris la obra que por entonces no tenía título, de Gustave Courbet, pasando por las habituales imágenes más consumidas, hasta obras actuales como esta de Javier Arce, artista cántabro. Todas ellas versiones de la orignal " el origen del mundo ".

El origen del mundo (L'origine du monde) es un cuadro realizado por Gustave Courbet en 1866. Es una pintura al óleo sobre lienzo, de unos 55 cm por 46 cm, que representa en primer plano un pubis femenino, el de un tronco de mujer desnudo, reclinado sobre las sábanas de un lecho y que tiene las piernas separadas. La escala, el encuadre y el punto de vista elegidos por el artista supusieron una radical novedad respecto de toda la tradición pictórica anterior, produciendo en el espectador una fuerte impresión de sensualidad y erotismo.

Propietarios discretos

L'origine du monde (nombre que no se le atribuyó hasta comienzos del siglo XX) fue adquirido por el anticuario Antoine de la Narde en la subasta que se realizó en 1868. Sus andanzas posteriores son en cambio poco claras. Edmond de Goncourt lo vio por primera vez en 1889 en la tienda de un anticuario, oculto tras un panel en el que estaba pintado un castillo en medio de un paisaje nevado. Se trata de otro cuadro de Courbet, Le château de Blonay, pintado en 1874-77, de 50 cm por 60 cm. El conjunto reapareció en 1913 en la Galería Bernheim-Jeune de París, sin que se sepa cómo llegó allí. También exponía allí cuadros propios el barón húngaro Ferencz Hatvany, quien compró los de Courbet. Hatvany los llevó a Budapest, donde permanecieron hasta la segunda guerra mundial, cuando la Wehrmacht se apoderó de ellos. Terminaron sin embargo en manos del Ejército rojo, quien se los devolvió a su legítimo dueño. Hatvany trasladó su residencia a París en 1947 y en 1955 Jacques Lacan adquirió de él L'origine du monde.

Lacan llevó el cuadro a su casa campestre La Prevoté en Guitrancourt, pero lo ocultó también, esta vez bajo una composición realizada exprofeso por André Masson, cuñado de la que sería su mujer, Silvia. También mantuvo oculta su condición de propietario del cuadro. Por último, tras la muerte de Lacan en 1981, L'origine du monde pasó a ser propiedad del Estado francés en pago de los impuestos sucesorios. Desde 1995 se expone en el Musée d'Orsay de París junto con otras obras de Courbet.

A plena luz del día

Tras más de un siglo de vida vergonzante, L'origine du monde goza por fin del puesto que merece. Pero incluso bien avanzado el siglo XX seguía resultando amenazante; puede que las circunstancias de su concepción inicial, como destinado a una contemplación privada, le sean consustanciales.

Los comisarios de una gran exposición retrospectiva de Courbet realizada en París en 1977 no se atrevieron a exponerlo, a pesar de estar disponible. Sí se incluyó, en cambio, en otra similar celebrada en Nueva York en 1988. Y cuando empezó a mostrarse en el Museo de Orsay se colocó inicialmente una vigilancia especial en la sala, por temor a las reacciones del público. Todavía hoy causa asombro e incredulidad a los no iniciados.

Dos escuelas contrapuestas

En la segunda mitad del siglo XIX Ingres ya era una persona muy mayor, perfectamente integrada en el sistema, siendo presidente de la Academia Francesa y ocupando cargos públicos. También era el jefe de la escuela clásica de pintura, caracterizada por su idealización de las formas. Manet y Courbet en cambio representaban la rebeldía juvenil contra ese alejamiento de la realidad y se consideraban más cercanos al pueblo. Ambos escandalizaron a sus contemporáneos con sus desnudos, el primero con su Olimpia y el segundo con El sueño y otras obras sensuales, que sin embargo hoy resultan bastante académicas también. Courbet era tenido y se tenía a sí mismo por el adalid del realismo.

Y sin embargo lo que llama la atención de L'origine du monde no es su realismo, más bien tenue. Aunque la textura carnal sea perfecta (y era el punto fuerte de la pintura de Courbet), la representación de la vulva (que es el punto focal del cuadro) no es mucho más realista que si se tratase de la clásica hoja de parra. Para convencerse de ello basta compararla con las litografías eróticas que se habían popularizado en Francia cuarenta años antes, como las de Achille Devéria o Nicolas Maurin, que no tienen ninguna pretensión realista. Incluso hay un dibujo en los cuadernos de apuntes póstumos de Ingres (realizados en cambio en su juventud) que representa a una Femme nue allongée sur un lit cuya parte central es casi idéntica a L'origine du monde. Y sin embargo resulta mucho menos chocante y provocador que éste, fundamentalmente porque la mujer está representada de cuerpo entero y la escala es por tanto menor, ofreciendo una perspectiva más habitual. Los espectadores de su tiempo ya lo percibieron así, pues lo que se criticó fundamentalmente del cuadro fue la brutalidad del cercenamiento de piernas, brazos y cabeza (así Du Camp), forzando al espectador a situarse en un punto de vista inédito en la historia de la pintura. No es imposible en cambio que Courbet hubiese recibido alguna inspiración de la naciente técnica fotográfica (que precisamente por ser técnica no se consideraba arte), pues hay fotos y daguerreotipos previos de desnudos de Auguste Belloc y de Alexis Gouin bastante parecidos.

La opinión de los entendidos

Los hermanos Goncourt en cambio censuraron por igual los desnudos de Ingres y de Courbet, aunque estuviesen situados en polos estéticos opuestos, como traiciones al arte tradicional por su prosaísmo, contrario al primado de la fantasía que propugnaba Charles Baudelaire. En los cuadros de ambos se representaba a mujeres corrientes, parisinas de su época (como en los de Manet), reconocibles incluso como de mala vida, y no alusiones a las divinidades del pasado. No eran los personajes de una idea temática, sino las modelos utilizadas para pintarlos.

Delacroix, admitiendo su destreza técnica, criticaba a Courbet por su desenfado y descuido al conjuntar las partes de sus obras (como el primer plano y el fondo) en busca siempre de recursos efectistas, en detrimento de la armonía total.

sábado, 9 de enero de 2010

Entrenando en Tocino


Como no para de nevar y las tormentas llegan unas detras de otras, aprovecho ratos de una hora, hora y media para entrenar cambios en una finca cerca de casa que se llama Tocino.
Aunque no es mucha longitud, tiene unos 100 m de desnivel y esta bastante pindio.
Entre tiramisú y tiramisú, nueces y vino de la botella que se tercie pasamos estos dias de temporal en La Vega de Pas y os mando una foto de uno de los huevos de dos yemas que esta poniendo la polla. Con estos huevos seguro que la siguiente carrera lo haremos mejor. A por ti vamos Pepín.


viernes, 8 de enero de 2010

La Vega de Pas en esquís




Estos días estamos en La Vega, así que hay que aprovechar para entrenar un poco. Han caido unos 20 cms en La Plaza y en La Sierra hay por lo menos 40.
Imagino que Lunada esté llena de nieve, pero sin transformar todavía. Asi que habrá que esperar a mañana que hiele y hacer algo por aquí.
De todas maneras, esta tarde he estado dando una vuelta por los praos. He abierto una huella y he entrenao un poco los cambios, que me hace falta.
En la última carrera he perdido mucho tiempo sobre todo en la puesta de pieles y en el enganche de la fijación, en eso tengo que mejorar.

miércoles, 6 de enero de 2010

VIII Cronoescalada Candanchú

El video de la carrera esta aqui:http://www.youtube.com/watch?v=Osfy6FKVBCc
El corredor del equipo de la Guardia Civil, Miguel Caballero, cumplió los pronósticos y se llevó la octava edición de la Cronoescalada Nocturna de Candanchú. El buen papel del catalán Joan Maria Vendrell, y del también corredor de la Guardia Civil, Javier Navarro, obligaron a Caballero a realizar una marca estratosférica (31.37) para llevarse el triunfo. En la prueba femenina también hubo emoción y la corredora Patricia Althape, del club Límite Rural, supo marcar el mejor tiempo sin que su principal rival, Ruth Aguado, pudiese aguantar la presión tras salir diez minutos antes. Al final, Althape superó en poco más de un minuto a su rival. En total, 77 corredores, procedentes de clubes de toda España, tomaron la salida en la prueba. Sólo se registraron tres abandonos y no se produjeron caídas ni accidentes.

La nieve caída en los días anteriores a la prueba, unido a una noche apacible, sin viento y con una temperatura ideal para la práctica del esquí, contribuyeron al buen desarrollo de la prueba, junto con el trabajo de los voluntarios de la asociación ADECOM y el personal de la estación de Candanchú. Con todo ello, los corredores partían uno a uno desde la oficina de información de Candanchú, esquís en mano, para bajar a la nave de mantenimiento de pista, en la base del Tobazo, e iniciar la primera ascensión. Fueron tres subidas a la Olla del Tobazo, con sus respectivas bajadas, todo ello por rutas ligeramente distintas, antes de subir a la meta en el mismo lugar de salida. En total, nueve kilómetros de distancia, salvando un desnivel superior a los 800 metros.

Los favoritos salieron bastante agrupados entre sí. Miguel Caballero salió poco menos de un minuto después de sus principales rivales. Así, su estrategia estuvo en forzar al máximo al principio para darles alcance y mantener el ritmo a la par de ellos. De esta forma, en la primera subida ya consiguió hacer buena parte del trabajo y poder llevar a cabo un trabajo más conservador en el resto de la prueba.

En la carrera femenina, era Ruth Aguado la esquiadora de referencia hasta la salida de Patricia Althape. Aguado logró superar a la madrileña Maribel Martín, que había salido cinco minutos después, y sólo por veinte segundos logró mantener el primer puesto. No por mucho tiempo, porque Althape venía muy fuerte y llegaba a meta cuatro minutos después que Martín, con un crono inferior en un minuto y diez segundos al marcado por Ruth Aguado.

"HE TENIDO SUERTE DE SALIR EL ÚLTIMO"

Entre los ganadores, Miguel Caballero no dudaba en reconocer que sus rivales le pusieron en aprietos porque esta edición "ha sido la que ha tenido más nivel de todas". El ganador explicaba que "he tenido la suerte de salir casi el último y hacer valer mi explosividad para intentar cogerles y seguir luego su ritmo". Para Joan Vendrell, esta era su primera participación en Candanchú y se mostraba más que satisfecho porque "desde hace dos años, Miguel está un nivel por encima". El catalán sacrificó su presencia en la carrera que su club, el Ski Club Camprodon, organizaba el sábado en la estación de Vallter 2000 (Gerona), muy cerca de su localidad natal. Vendrell explicaba que "he estado este mes trabajando en el refugio de Góriz y he aprovechado para prepararme y poder correr aquí".

CLASIFICACIONES

Senior Masculino 1. Miguel Caballero (CM Guardia Civil) 31.37. 2. Joan María Vendrell (Ski Club Camprodon) 33.30. 3. Fco. Javier Navarro (CM Guardia Civil) 34.20.

Senior Femenino 1. Patricia Althape (Límite Rural) 45.30. 2. Ruth Aguado (Independiente) 46.40. 3. Maribel Martín (Madrid) 47.

Veterano Masculino 1. Fernando Navarro (Guardia Civil) 35.10. 2. Javier Rodríguez (Benalmádena) 37.55. 3. Carlos Imirizaldu (Anaitasuna) 40.25.

Veterano Femenino 1.- María Martínez (Independiente).


lunes, 28 de diciembre de 2009

Esqui el dia de Navidad





Subimos el coche a La Frente y continuamos por el camino que va a La Marruya.
Cuando no pudimos seguir con el coche a causa del hielo, nos pusimos los esquis y nos dimos un paseo por La Cantera, luego seguimos hasta El Cerro y la Mesa El Carro.
La luz que habia ese dia era especial, un día muy claro.
Habia nevado a plomo esa noche buena sólo 10 cms pero lo suficiente para disfrutar de un día de esquí montaña con mi amigo Fini.
A la vuelta unos giros con poca nieve y un buen sabor de boca en general.

Cena de Navidad

La verdad es que me lo pase muy bien y creo que fue un éxito.
Habia gente que no se veia hace muchos años, por lo que ha sido una experiencia que merece la pena repetir.
Os dejo el enlace que envio Romero:
http://cid-45e8e760cc40ab59.skydrive.live.com/browse.aspx/Navidad%202009